Marcos Vázquez
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Entrevista a Marcos Vázquez

Marcos es entrenador y profesor de ciencia del entrenamiento en ICNS. Certificado en Crossfit y fundador de Fitness Revolucionario.

¿Cuando y por qué comenzaste a interesarte por el ejercicio físico, además de la alimentación y el estilo de vida?
Siempre me interesó. Tuve problemas de salud en los primeros años de vida y esto generó en mí un gran interés por mejorar mi situación. Durante muchos años, mi enfoque seguía los patrones convencionales, tanto de alimentación (vigilar grasas y colesterol, alimentos light, dieta basada en cereales...) como de entrenamiento (máquinas de gimnasio, cintas de correr...). Los resultados que obtenía me parecían muy pobres para el gran esfuerzo que realizaba. Esto me hizo replantearme las bases de mi alimentación, entrenamiento y salud en general.

Pasé de leer las revistas populares de salud y las recomendaciones oficiales a revisar en detalle las publicaciones y estudios científicos en la materia, aplicando también un prisma evolutivo para intentar explicar el tipo de alimentación y entrenamiento que nuestro cuerpo espera. Descubrí que había una brecha importante entre lo que realmente decía la ciencia y la información que llegaba posteriormente al público. Empecé a experimentar con este enfoque más científico con muy buenos resultados. Después pasé a asesorar a otras personas en este proceso y finalmente a divulgar también esta información a través de mi Blog y libros.

¿Las mujeres deben entrenar con pesos? ¿Y si entrenan con pesos, deben entrenar distinto?
Antes de empezar a entrenar con peso recomiendo a todo el mundo mejorar el control que tiene sobre su propio cuerpo, a través de la calistenia (ejercicios corporales). El siguiente paso es aprender a manejar pesos externos, y esto aplica tanto a hombres como a mujeres.

De hecho en las mujeres es especialmente importante el entrenamiento con peso ya que tienen más dificultades para ganar músculo y a partir de la menopausia más riesgo de osteoporosis. El entrenamiento con peso es fundamental para mantener una buena salud musculoesquelética en la mujer, y también por supuesto para optimizar resultados en cuanto a composición corporal.

A nivel de ejercicios y programación de la fuerza, hay muchas más similitudes que diferencias entre hombres y mujeres. Pero evidentemente las mujeres tienen una anatomía y fisiología diferente, que hace recomendable adaptar algunos factores del entrenamiento. Esto incluye por ejemplo pequeñas variaciones tanto en los ejercicios (y técnica de ejecución de los mismos) como en la frecuencia y tipos de entrenamientos a priorizar según el ciclo menstrual.

¿Que relación existe entre evolución y ejercicio físico? ¿Crees que se entrena adecuadamente en los gimnasios?
Nuestro cuerpo desarrolló una gran cantidad de cualidades físicas que le permitieron adaptarse al entorno y prosperar: fuerza, potencia, velocidad, resistencia, flexibilidad, coordinación, agilidad, equilibrio... Nuestros antepasados se enfrentaban a situaciones novedosas e impredecibles cada día: trepar a un árbol, cargar peso, lanzar piedras contra un animal, pelear con un miembro de otra tribu, escapar de un depredador.... Estas capacidades generales, equilibradas e integradas, practicadas con frecuencia, maximizaban las probabilidades de supervivencia. La especialización no existía.

Si analizamos cómo entrena la mayoría de personas en un gimnasio moderno, el contraste es claro. En vez de movimientos trabajamos músculos. En vez de desarrollar múltiples capacidades nos limitamos a unas pocas: cardio, fuerza y quizá algo de flexibilidad. En vez de movimientos variados y naturales hacemos trabajo mecánico y repetitivo, con mínimos rangos de movimiento. En vez de un desarrollo integrado de cualidades vemos entrenamientos fragmentados. En vez de un entorno estimulante e irregular entrenamos en superficies lisas y monótonas.

Cualquier tipo de actividad física es mejor que ninguna, pero analizando cómo evolucionó nuestro cuerpo podemos diseñar programas (y entornos) de entrenamiento mucho más efectivos, seguros y estimulantes para nuestro cuerpo y cerebro.

Ahora hay un auge de distintas escuelas de entrenamiento. ¿Es algo necesario o quizás se pierde la perspectiva de lo fundamental por márketing?
Siempre que se producen cambios de paradigma florecen múltiples escuelas de pensamiento. Todos los métodos que han logrado cierta relevancia (CrossFit, MovNat, PaleoTraining...) aportan elementos interesantes que enriquecen los métodos de entrenamiento actuales, pero también añaden elementos de marketing sin más utilidad que hacerse notar en el mercado.

Es responsabilidad de un buen entrenador entender la diferencia, aplicando siempre los elementos válidos y descartando el resto. A su vez, debe distinguir entre principios y métodos. Los principios son universales, los métodos son adaptables según los objetivos y preferencias de sus clientes.

¿Crees que falla algo en el sistema educativo?
Veo una enorme diferencia entre las habilidades que el mundo real valora y las que produce el sistema educativo. Creo que educamos a nuestros jóvenes para un mundo que ya no existe. Les hacemos perseguir títulos en vez de conocimiento. Les inculcamos que la obediencia es una virtud y pensar de manera independiente es temerario. Les decimos que el riesgo es malo y que su mejor opción es buscar un trabajo.

El resultado es la generación con más títulos académicos de la historia pero con menos oportunidades. Cuando te educan para seguir políticas y procedimientos, para no destacar ni salirte del rebaño, es muy difícil que tengas la iniciativa de pensar diferente y crear algo de la nada.

Necesitamos un sistema educativo que enseñe a gestionar riesgos en vez de a evitarlos, a inventar el futuro en vez de memorizar el pasado, a vencer los miedos internos en vez de permitir que los usen como herramienta de control, a valorar el conocimiento y la capacidad de aplicación práctica por encima de los títulos académicos, a adaptarse rápidamente a los cambios en vez de defender los viejos modelos, a crear un camino propio en vez de perseguir un empleo como única salida.

¿Y en el sistema de salud?
La buena medicina salva muchas vidas y somos afortunados de poder acceder a ella. Dicho esto, la dirección que está tomando el sistema de salud presenta múltiples problemas. Para empezar, está muy centrada en la enfermedad y muy poco en el paciente. Se fomenta una especialización excesiva, que por un lado es necesaria, ya que genera nuevos marcos de pensamiento, pero por otro es peligrosa porque destruye otros. Hay muy pocos profesionales que tengan una visión global e integrada de la salud. Esto hace que diferentes especialistas traten por separado distintos síntomas que tienen en realidad la misma raíz.

Profesionales con un papel más preventivo y menos intrusivo (como dietistas y fisios) están fuera del sistema de salud, lo que genera un excesivo énfasis en fármacos y cirugías como tratamientos casi únicos. Los factores de estilo de vida son en gran medida ignorados, o se limitan a recomendaciones genéricas como comer mejor y hacer más ejercicio.

Esto sin contar la enorme influencia de diferentes industrias, como la farmacéutica, que sesgan la investigación científica y "educan" a los médicos sobre la importancia de suministrar fármacos adicionales, que en la mayoría de casos no suponen ninguna mejora respecto a los existentes. Sabemos además que muchas pruebas de diagnóstico temprano e intervenciones posteriores no solo no salvan vidas, sino que generan daño real a la población. Algo que pocos conocen es que la medicina es la tercera causa de mortalidad en los países desarrollados, lo que debería hacernos reflexionar sobre los problemas de su excesivo uso y comercialización. Debemos racionalizar la medicina y ponerla de nuevo al servicio de la salud.